Yo tenía 3 años y mi madre me quería llevar a la guardería con mi hermano,para que cuando llegara Septiembre y entrara en párvulos estuviera ya acostumbrada.
Chiquitita como una pimienta, en el mes de mayo, me llevó de la mano y me dejó en la guardería de Paquita. Recuerdo perfectamente que ella me dió una cuartilla con una círculo grande y me dijo que tenía que colorearlo de verde. Cuando acabara podría irme al recreo.
Yo no quería recreo, ni toboganes, ni jugar, yo solo sabía llorar. Quería irme con mi madre.
Cuando mi madre vino a recogerme en mi mente solo había un pensamiento.
Coger mi pipo y mi sabanita. Subí corriendo las escaleras de mi casa, y fui directa a por él. Al meterlo en mi boca noté un sabor amargo. Mis palabras … Mamá, ¿qué le pasa a mi pipo? Fui a por mi otro pipo amarillo, y la misma situación.
Mi madre, en un alarde de invención, me dijo: Eso es que ha entrado por la ventana un negro y se ha meado en tus pipos.
No volví a coger un pipo en mi vida, y por las noches soñaba que entraba un negro por la ventana.
Mi trauma de la infancia y todo porque no podía llevar pipo a la guardería, ni al colegio y yo siendo una pipona. Y solo se le ocurre a mi madre ponerme acetona en los pipos.
Me encanta recordar con ella mi primer recuerdo y que sea con ella.
Chiquitita como una pimienta, en el mes de mayo, me llevó de la mano y me dejó en la guardería de Paquita. Recuerdo perfectamente que ella me dió una cuartilla con una círculo grande y me dijo que tenía que colorearlo de verde. Cuando acabara podría irme al recreo.
Yo no quería recreo, ni toboganes, ni jugar, yo solo sabía llorar. Quería irme con mi madre.
Cuando mi madre vino a recogerme en mi mente solo había un pensamiento.
Coger mi pipo y mi sabanita. Subí corriendo las escaleras de mi casa, y fui directa a por él. Al meterlo en mi boca noté un sabor amargo. Mis palabras … Mamá, ¿qué le pasa a mi pipo? Fui a por mi otro pipo amarillo, y la misma situación.
Mi madre, en un alarde de invención, me dijo: Eso es que ha entrado por la ventana un negro y se ha meado en tus pipos.
No volví a coger un pipo en mi vida, y por las noches soñaba que entraba un negro por la ventana.
Mi trauma de la infancia y todo porque no podía llevar pipo a la guardería, ni al colegio y yo siendo una pipona. Y solo se le ocurre a mi madre ponerme acetona en los pipos.
Me encanta recordar con ella mi primer recuerdo y que sea con ella.