viernes, 21 de agosto de 2009

Al atardecer

En los tiempos cortos donde los pensamientos aturden, decidí sentarme en la arena. Con mi alma tranquila caminé las aguas y toque tus colores. Temprano volveré a ver tu luz. Yo me dormiré pensando en que mañana te veré de nuevo. Nunca te lo he dicho, pero aún no sé si me enamoran más tus amaneceres o tus atardeceres. La cuestión es que no hay nada más seguro que tú siempre estas ahí. Que sería de mi, sin ti... mi sol.

1 comentario:

AdR dijo...

Yo soy de los que piensan que los atardeceres esconden todo, amaneceres, puestas de sol completas, preludios, albas, auroras... por supuesto hablo de la vida en sí :)

Besos.