El misterio de los múltiples y razonables defectos que son derrotados con la insignificante virtud.
Se enumeran mil veces, fáciles, obvios, que no convienen.
Análisis imperfectos que despiertan la atracción.
Ese fondo de maldad que hace despertar el instinto animal, que abandona al humano que racionaliza cada suspiro sin razón.
Cuando tus ideas abandonan tu cuerpo, cuando tus sentidos se agudizan, cuando el calor recorre tu sangre, solo quedas tú en estado puro.
Y no hay nada más puro que el amor.
domingo, 21 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario