miércoles, 25 de febrero de 2009

Mis más sinceras disculpas que me inculpan

Te pediría perdón cien veces,
Aunque detrás de mi mentira,
Volví a tocarte de cerca.
Me corté mi mano izquierda
Por la misma ceguera que
Me llevó a enfrentarte.
Y tú en tu distancia prudente,
En tu molesta posición de siempre,
Ni abriste tus ojos, ni viniste.
Esta vez no lo merecí.
Te mandé mi olvido entre algodones
Tan limpio y sincero
Que parece que te lo quedaste,
Envíamelo de nuevo,
Que lo voy echando de menos
Para solo acordarme de ti.

6 comentarios:

AdR dijo...

Qué romanticismo destila el final, sobre todo el final :) Esa frase que parece que por sí sola no significa mucho pero... coleando del resto cobra el mayor de los sentidos.

Muy emotivo, in crescendo.
Besos

Anónimo dijo...

Muy emotivo... sólo tuve la sensación de ver un poco más de sentimiento tristoncillo del que he leido contenido, que debes tener escondido en algún rinconcito (ojalá no sea así).
Perdona, por tomarme la licencia de opinar. Por eso recalco que sólo fue mi humilde sensación.
Un saludo.

Anónimo dijo...

siempre tenemos q ir con precaucion pq muchas veces los sentimientos nos ciegan y somos capaces de perder alguna parte de nuestro cuerpo, en este caso lo pasaremos por alto y seguiras con tu mano izquierda, pero la proxima vez tendras q apostar otra cosa....por lo q pueda ocurrir,

mil besos,

ely.

MiAlcoba dijo...

Adr...significa mucho esa última frase, voy dándolo todo hasta el mismo olvido, que yo necesito.
Romanticona tontina que soy :P
un beso!

Sorprendida...un poco de tristeza si que esconde meclada con un poquito de culpabilidad.
Estas en tu casa y siéntete libre de opinar faltaría más ;)

Ely...ayyy Elyyy!!no hay nada seguro en esta vida!mi manita izquierda con lo chikitita que es! no me la corto yo por nadie nunca más! :DD
te exaré menos! besos!

María dijo...

"Te mandé mi olvido entre algodones
Tan limpio y sincero
Que parece que te lo quedaste,
Envíamelo de nuevo,
Que lo voy echando de menos
Para solo acordarme de ti."

Me parece precioso todo el poema, pero estos últimos versos son además de tristes, sumamente tiernos...Mandar el olvido tan limpio y sincero que alguien se lo quede...Hay veces que llego a pensar que habría que tener un poco menos de inocencia y un poco más de astucia para que no nos lo devolvieran...pero cuándo somos así, qué otra cosa se puede hacer? Por otra parte querer que te devuelvan el olvido para recordar...precioso juego de palabras pero muy triste. Cambia el rumbo y busca que te recuerden, que te adoren, que te miren como mereces (mínimo con la intensidad que miras tú).
Hoy parezco la doctora amor y nada más lejos de mi intención, es que quizás me he metido mucho en tus versos y los he personalizado.

BESOS.

MiAlcoba dijo...

María, ya escribí alguna vez sobre el olvido, y más o menos venía a decir que con el mero hecho de querer olvidar ya estas acordándote de algo o de alguien.
Llevas mucha razón en tus palabras "doctora amor" jaja
gracias!!muaks!