miércoles, 7 de enero de 2009

Una moneda por tus pensamientos

Me sentía valiente cuando era capaz de mirarte a los ojos con descaro y tu no apartabas la mirada.
Yo sabía lo que yo estaba pensando. Mis palabras y mis deseos se asomaban por mis ojos.
Y en el fondo de mi iris sé que podías escucharte y sentirte.
En ese instante era incapaz de pensar en nada.
Luego a solas analizaba aquel momento, quería saber qué pasaba por tu mente en aquellos 5 segundos. Ojala adivinara tus palabras y deseos ocultos. Ojala. Ojala.

Ahora sé que en aquel instante no tenía que navegar por tus pensamientos. En aquel fugaz instante veía en el fondo de tu iris mi reflejo. Lo sé. No me hace falta escucharlo y sentirlo, ni que me cuentes cómo fue, ni qué pensaste. Simplemente lo sé.

3 comentarios:

Rosa dijo...

Las palabras y los actos sobran cuando existe una mirada donde se puede ver el alma, porque en ella no existe mentiras,ni corazas,ni trabas sòlo verdades que se esconden detras de unos ojos que sienten y padecen amor.

Xtela dijo...

Buen Blog, llegue aquí por casualidad y te leí, y me ha gustado, me pasaré mas a menudo. Con tus palabras un mundo frío parece algo mas cálido. Enhorabuena y te invito a pasarte por mi blog;)

Anónimo dijo...

que bonitoooo, si que es verdad que aveces nos gustaria saber los pensamientos de la otra persona,pero es imposible,las personas somos asin muchas veces no queremos que la otra persona se de cuenta de lo que sentimos por ella y nos hacemos los fuertes y despues cuando estas a solas es cuando te derrumbas y piensas una y otravez.Hay que aceptar las cosas tal y como te bienen aunque te duelan pero es asi.

Besitosssssssss