Todavía recuerdo mi primer día de colegio de su manita en el recreo. Como me llenaba el vasito de rallas en la fuente del patio porque yo no alcanzaba.
Cuando compartíamos los sopones de un huevito pasao por agua.
Los dominguitos por la mañana en la cama con mi padre escuchando batallitas.
Nos metíamos debajo de la mesa del salón e imaginábamos que íbamos en un coche los dos montados.
Me defendía de los niños en la calle, y me prestaba su bici.
El día de los reyes durmiendo en la camita de al lado y desde el hueco de la puerta me decía lo que me habían traído.
Me encantaba soplar las velitas los dos juntos cada febrero disfrazados de carnaval.
Nuestra primera comunión.
Las noches en vela escuchando carnavales en la distancia.
Sus abrazos en los peores momentos y sus risas cualquier día. Sus conversaciones sabias. Sus llamadas a las tantas para ver dónde estaba. Nos hemos esperado cada noche para dormir a la vez. Sus detalles conmigo. Vestirlo de novio.
Compartir trabajos.
Compartir la vida.
Solo tengo uno pero hace por mil.
A mi otra mitad, a mi hermano.
Cuando compartíamos los sopones de un huevito pasao por agua.
Los dominguitos por la mañana en la cama con mi padre escuchando batallitas.
Nos metíamos debajo de la mesa del salón e imaginábamos que íbamos en un coche los dos montados.
Me defendía de los niños en la calle, y me prestaba su bici.
El día de los reyes durmiendo en la camita de al lado y desde el hueco de la puerta me decía lo que me habían traído.
Me encantaba soplar las velitas los dos juntos cada febrero disfrazados de carnaval.
Nuestra primera comunión.
Las noches en vela escuchando carnavales en la distancia.
Sus abrazos en los peores momentos y sus risas cualquier día. Sus conversaciones sabias. Sus llamadas a las tantas para ver dónde estaba. Nos hemos esperado cada noche para dormir a la vez. Sus detalles conmigo. Vestirlo de novio.
Compartir trabajos.
Compartir la vida.
Solo tengo uno pero hace por mil.
A mi otra mitad, a mi hermano.
6 comentarios:
El juego del tragabolas con la mitad de las bolas perdias,500 pesetas, una pelota ahueva con la cara dartacan, 75 pesetas, todos los playmobil pluriempleados habidos y por haber, precio por determinar,...todos los momentos compartidos con nuestros hermanitos, NO TIENEN PRECIO!!
Un besazo guapa!
Fran
complicidad
amor
amistad
felicidad
alegrias
penas
confianza
familia
risas
apoyo
.................................................................
mis hermanos....unicos!!!!!!
besos,
ely.
Qué bonito ana. No tengo más palabras porque me estoy tragando las lágrimas.
Chapó.
Martínez Ares en esencia, eso veo :)
Un saludo.
Esas miradas abiertas de par en par desde la retarguardia, esos que te dicen: !eso no se hace¡, esos que cargan con nuestros malos días, esos que nos tienden la mano eternamente,... esos que crecen y que un día nos dicen !adios¡.
Gracias a la vida que nos ha dado hermanos/as.
Pdta. Ser hija única así de mayorcita está mu mu bien, aunque seas la obsesión de tu mare, Omáaaaaaaa dejame ya¡¡¡¡¡ no te que da ná Anita.
Sólo quiero que sepas que me he emocionado con estas palabritas tan bonitas hacia tu hermano. Tu sabes que me encantan estos sentimentalismos familiares. No dejes de escribir y de sacar lo mas profundo de tí y plasmarlo aqui, aunque no lo creas somos muchos los que te leemos y seguimos porque tanto arte no se pué aguantá.
Te kero. Irene.
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