Y quiero que te acuerdes de mí hasta el segundo más tonto del día.
Que mi imagen te persiga, que ni siquiera puedas hablar.
Que tropieces y te caigas y llores.
Que cuando cojas el autobús recuerdes cuando íbamos los dos juntos cada mañana.
Que voltees las esquinas y en cada cara me veas a mí.
Ni siquiera puedas dormirte sin que te venga mi cara a tu oscuridad.
Y las mañanas ya no sean de luz sino de mí.
El perfume que te persiga sea el que olías en mi cuello.
Que me veas al final del vaso de agua.
Que toques mis manos en las suyas, que su boca te sepa a la mía.
Y ya no dependerás de ti, tu libertad será mía, ya no serás tú.
Que mi imagen te persiga, que ni siquiera puedas hablar.
Que tropieces y te caigas y llores.
Que cuando cojas el autobús recuerdes cuando íbamos los dos juntos cada mañana.
Que voltees las esquinas y en cada cara me veas a mí.
Ni siquiera puedas dormirte sin que te venga mi cara a tu oscuridad.
Y las mañanas ya no sean de luz sino de mí.
El perfume que te persiga sea el que olías en mi cuello.
Que me veas al final del vaso de agua.
Que toques mis manos en las suyas, que su boca te sepa a la mía.
Y ya no dependerás de ti, tu libertad será mía, ya no serás tú.
1 comentario:
madre mia q agobio mas grande!!!!
hasta leyendolo estaba agobia!
esa clase de amor no me gusta, q cansa.y no lo disfrutaria, me gusta algo mas tranquilito,algo como; estaba pensando en ti, pero como no venias me he dormido!
una cosita mas normal!
pero sin olvidar el romanticismo,eehh!!
besos,
ely
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