Se sentó a ver como el sol daba las buenas noches a la luna.
Respiró de la suave brisa el olor a mar hasta conseguir imaginarlo.
Sintió como, desde el cuello hasta a la punta de sus dedos, un escalofrío recorrió su cuerpo.
Vió la imagen del niño que fue, corriendo entre las rocas con sus playeras, mientras
notaba como el sol le quemaba la cara, e intentaba coger camarones con las manos.
Se vió con una camiseta y un bocadillo, corriendo por la orilla. Se vió riendo, cantando,
en el agua. Pudo notar como picaba el salitre en su piel.
No pudo evitar dejar escapar dos lágrimas y preguntarse porque solo aprecias las cosas cuando las pierdes…cuando iba cada día a la playa, cuando olía el mar, cuando pasaba cerca y ni siquiera bajaba, no apreciaba el paraíso de lo cotidiano.
Ahora solo le quedaba el asfalto y los coches, y la esperanza de volver a correr por la orilla y dormirse tumbado en la arena. Soñar con lo que un día fue de verdad.
Respiró de la suave brisa el olor a mar hasta conseguir imaginarlo.
Sintió como, desde el cuello hasta a la punta de sus dedos, un escalofrío recorrió su cuerpo.
Vió la imagen del niño que fue, corriendo entre las rocas con sus playeras, mientras
notaba como el sol le quemaba la cara, e intentaba coger camarones con las manos.
Se vió con una camiseta y un bocadillo, corriendo por la orilla. Se vió riendo, cantando,
en el agua. Pudo notar como picaba el salitre en su piel.
No pudo evitar dejar escapar dos lágrimas y preguntarse porque solo aprecias las cosas cuando las pierdes…cuando iba cada día a la playa, cuando olía el mar, cuando pasaba cerca y ni siquiera bajaba, no apreciaba el paraíso de lo cotidiano.
Ahora solo le quedaba el asfalto y los coches, y la esperanza de volver a correr por la orilla y dormirse tumbado en la arena. Soñar con lo que un día fue de verdad.
3 comentarios:
Ains, yo echo de menos cuando teníamos que esperar una o dos horas el canario pa la playa, y siempre pasaba de largo porque ya venia lleno, y cuando te montabas no se cabia entre las sombrillas, las sillas, las neveras de plastico, los flotadores, la peste, y tengo la imagen de alguien que estaba sentado al final del to, y dejo la sandia en el suelo, y empezó a rodar y llego hasta el chofer, me meo cada vez que me acuerdo...
Y despues por la noche volvias a esperar el autobus pa irte de nuevo a la playa, pero esta vez to maqueao, to arreglaito, y hacias deo, y siempre te llevaba alguien, y con quinientas pesetas (3 lero) cogía unas borracheras enormes, me compraba tabaco, y me volvia en el autobus de las tres de vuelta.
Historias de la playa, como dice la shokera, quien no lo ha vivio, nunca sabrá el regusto que te deja en la boca.
madre mia, q recuerdos!!! no hos acordais cuando esperabamos a q llegasen a la orilla unas barquitas q nos traian parpujitas,y se ponia todo el mundo a buscar una bolsa, un cubo lo q fuera para comprar ese delicioso manjar!!! y q rabia cuando la busca de la bolsa se demoraba y veias q te quedabas sin pescaito!! q recuerdos!!
y nuestras casetitas de madera de colores,q entonces quien tenia una era el tio con mas suerte del mundo!!en fin q momentos!!
ely.
yo tenía una caseta de los colores del cádiz! jaja
y comia pan con nocilla, y mikolápiz cuando tocaban!!
Estuve a punto de poner lo de las parpujitas Ely jaja!
Es que la playa y el mar nos hace ser tan alegres!!Por eso cuando paseis por la playa olerla! y mirarla!!
us quiero! Yo misma ( q no me deja publicar con mi nick coño!)
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